La clave del bienestar en el trabajo
Vivimos en una época donde el ritmo laboral se acelera, las jornadas se alargan y el cuerpo pasa horas frente a una pantalla. Este estilo de vida sedentario no solo afecta nuestra salud física, sino también nuestro equilibrio mental y emocional.
Diversos estudios han demostrado que incorporar movimiento y actividad física dentro del trabajo no solo mejora la salud de los colaboradores, sino también el ambiente, la productividad y la creatividad.
Las empresas que promueven pausas activas, clases de yoga, breathwork, caminatas grupales o incluso pequeños retos de movimiento, están viendo cómo sus equipos se sienten más motivados, conectados y con menos estrés. Cuando el cuerpo se activa, la mente se oxigena y el corazón se abre: surge una energía nueva que se refleja en el desempeño, las relaciones y la cultura organizacional.
Pero no se trata solo de “hacer ejercicio”. Se trata de crear espacios conscientes donde las personas se sientan bien, se escuchen y puedan reconectar con su bienestar. Integrar actividades físicas con educación, nutrición y mindfulness multiplica los resultados: menos tensión, más vitalidad, y sobre todo, más alegría en el trabajo.
Fuente: MDPI Advanced Open Science
https://www.mdpi.com/2227-9032/13/11/1292?utm